Son un estimulante del Sistema Nervioso Central.

Dependencia y tolerancia: Presenta una alta tolerancia e intensa dependencia que provoca en el sujeto un fuerte deseo y necesidad imperiosa de consumir la sustancia.

Sindrome de abstinencia: Fase inicial; desde pocas horas hasta 9 días – cambios bruscos de humor, depresión, falta de energía, ansiedad, insomnio e intenso deseo de consumir. Fase intermedia; de 1 a 10 semanas – fatiga, falta de energía de motivación y depresión. Fase indefinida; aparecen intensos episodios que hacen recaer al consumidor. Ideas suicidas.

Efectos:

  • Sensación de euforia que se manifiesta con exitación nerviosa, insomnio, locuacidad, agitación, agresividad, aumento de la confianza en si mismo y autosatisfacción, hiperactividad, ausencia de fatiga y de apetito.
  • Su consumo incrementa el nivel de atención y concentración (razón por la que su consumo está tan extendido en el ámbito estudiantil)
  • A nivel físico: sed. sudoración, dolor de cabeza, aumento de la tensión arterial, vértigo, náuseas, taquicardia…a menudo se presentan muecas exageradas y anormales de la mandíbula o movimientos estereotipados.

Riesgos:

  • Sobredosis: aumento de la temperatura corporal, inquietud, alucinaciones, irritabilidad, convulsiones e incluso la muerte.
  • Uso continuado: depresiones severas, puede aparecer un cuadro de psicosis tóxica anfetaminica que s epuede confundir con esquizofrenia.
  • Uso crónico: aparición de acné, cabello seco, trastornos dentales, encías y uñas.

Los tratamientos psicológicos se han demostrado como los más efectivos para abandonar una adicción, porque son muchos, a veces complejos, los factores psicológicos implicados en la misma, y porque el objetivo final no sólo es abandonar la adicción sino mantenerse sin ella. Se ofrecen pautas y estrategias paso a paso para vencer de forma efectiva la adicción.