Recomendaciones para las personas que necesitan un psicólogo con el fin de evitar fraudes, incrementar la efectividad de un tratamiento y disponer de suficiente información que le capacite para elegir el profesional adecuado.

  1. Observa que el psicólogo esté Colegiado.
  2. Conoce las diferencias entre modelos y orientaciones psicológicas (leer más abajo).
  3. Solicita al psicólogo que te informe claramente qué tipo de orientación utiliza y las técnicas que emplea.
  4. Solicita un estimativo de duración del tratamiento y costes.
  5. Saca tus conclusiones e impresiones respecto de la profesionalidad, del trato y atención recibidas tras la primera visita.
  6. Si transcurridas entre 3 y 5 sesiones consideras que no hay ningún cambio en tu problemática inicial te aconsejo que cambies de terapeuta. ¿Seguirías acudiendo al mismo traumatólogo si consulta tras consulta tus molestias de rodilla permanecen como al principio…?.
  7. Si detectas algun fraude, dudas sobre profesionalidad, colegiación, o considera vulnerados tus derechos como paciente te invito a que lo pongas en conocimiento del organismo regulador profesional correspondiente: Colegio Oficial de Psicólogos de Las Palmas. Tlf: 928-249613. (web).

Cuando una persona solicita tratamiento psicológico antes debe saber qué es la psicología; la diferencia entre un psicólogo y un psiquiatra; saber que existen distintas corrientes, modelos u orientaciones de psicología, por tanto de psicólogos, con importantes diferencias entre sí, que no todos los modelos son adecuados para tratar todas las problemáticas.

Se exponen detalladamente todos estos puntos clave:

Psicología: Es el estudio científico de la conducta y los procesos mentales. Existen diferentes áreas: experimental, evolutiva, aplicada (clínica, educativa-escolar, infanto-juvenil, laboral, social, deportiva, forense).

Trabajador social: Un trabajador social es Diplomado en Trabajo Social. No es un psicólogo, por tanto no puede asumir funciones de psicólogo. Es un profesional de la acción social que se ocupa de fomentar el bienestar del ser humano y la prevención y atención de dificultades y/o carencias sociales de las personas, familias, grupos y del medio social en el que viven.

Psiquiatra: Un psiquiatra es un Licenciado en Medicina y utiliza fármacos para el control de los síntomas. No es un psicólogo, por tanto no puede asumir las funciones de un psicólogo. Trata los problemas psicológicos que son más graves e incapacitantes y que precisan de medicación. Es importante la combinación con un tratamiento psicológico. Al psiquiatra no van los locos, porque la locura no existe como diagnóstico.

Psicólogo clínico: Un psicólogo es Licenciado en Psicología. No puede utilizar fármacos ni ejercer funciones de un Trabajador Social. Trata los problemas psicológicos con técnicas y herramientas psicológicas. Cuando lo estima apropiado, puede recomendar la visita a un psiquiatra para combinar su tratamiento con medicación. Al psicólogo no van los locos, porque la locura no existe como diagnóstico.

Escuelas de Psicología: Diversas teorías y aplicaciones que han surgido de al menos cinco corrientes de mayor influencia: Psicoanálisis, Conductismo, Psicología Humanista-Gestalt, Teoría Sistémica y Cognitivismo. Bajo el epígrafe de psicólogo se esconden unos u otros modelos. Se exponen detalladamente las diferencias entre modelos para que estén informados sobre los mismos. Están ordenados por evolución cronológica.

Psicoanálisis: el psicoanálisis es sólo una de las corrientes de psicología, no es la psicología. Es una teoría de la personalidad, desarrollada en sus orígenes por Freud como forma de terapia. Se basa en la creencia de que los problemas psicológicos son síntomas de conflictos internos, inconscientes, reprimidos durante la infancia. La terapia se centra por tanto en el pasado. El psicoanalista adopta en la terapia una actitud pasiva. No aborda directamente el problema del paciente ya que parte de la idea de que la curación se produce cuando el paciente descubre “por si mismo” aspectos del inconsciente que estaban ocultos. No aplica procedimientos dirigidos al cambio conductual, por tanto, no utiliza técnicas ni herramientas psicológicas que tengan evidencia científica. Los tratamientos son de larga duración.

Conductismo: Se trata de un modelo de intervención psicológica fundado en el método científico. Tiene como objetivo la aplicación de conocimientos teóricos y técnicas psicológicas orientadas al cambio de conductas. Se nutre de procedimientos que poseen apoyo empírico, es decir, que han probado su eficacia en investigaciones científicas controladas.

Humanista: Surge como reacción al conductismo y al psicoanálisis. Esta escuela enfatiza la experiencia no verbal y los estados alterados de conciencia como medio de realizar nuestro pleno potencial humano. Se propone la consideración global de la persona humana, basándose en sus aspectos existenciales (la libertad, el conocimiento, la responsabilidad, la historicidad). La terapia exponente de la corriente humanista es la Gestalt. Esta suele utilizar reglas como: el paciente no es paciente es “cliente”, el “darse cuenta”, el “aquí y el ahora”, la relación “Yo-Tu”, principalmente en un contexto de terapia de grupo. Los tratamientos suelen ser de duración media.

Cognitivo-Conductual: Se trata de un modelo de intervención psicológica fundado en la investigación científica contemporánea. Tiene como objetivo la aplicación de conocimientos teóricos y técnicas psicológicas orientada al cambio de los comportamientos, pensamientos-creencias y emociones que generan malestar en el paciente. La terapia tiene en cuenta el pasado para establecer el análisis funcional, pero se centra en el presente. El psicólogo adopta en la terapia una actitud activa-participativa. Se aborda directamente el problema del paciente. Utiliza procedimientos que poseen apoyo empírico, es decir, que han probado su eficacia en investigaciones científicas controladas. Los tratamientos suelen ser de corta duración.